Dada su importancia y poco conocimiento del tema, en este post te hablaré acerca de las coronas dentales. Sobre los motivos fundamentales de para su utilización. Y acerca de los materiales con que las fabrican, que a la larga dictan sus principios de funcionamiento para cada caso.

 

Considera como una enfermedad, la caries dental es la patología oral más común en la población mundial. Según estudios, el 95% de los adultos mayores de 35 años tienen caries dentales. En muchas ocasiones, estas caries son causadas por apiñamiento de los dientes y otros problemas que se pueden solucionar con algunos procedimientos de ortodoncia para adultos.

Las caries dentales se caracterizan por dañar el esmalte del diente afectado y en ocasiones, también, de los adyacentes. En esta situación, se pueden utilizar coronas dentales para recobrar la estética de las piezas dentales dañadas.

Una corona dental es una prótesis fija que se coloca sobre un diente (a veces también sobre otro implante) algo así como decir que son la parte externa del diente recubierta por la dentina. Esta funda cubre toda la superficie del diente, comportándose como uno natural, y nos permiten masticar a la vez que protegen el interior del diente, aunque, precisamente por quedar a la vista, juegan un papel fundamental en cuanta a temas sobre la estética se refiere.

Confeccionadas de distintos materiales, las coronas dentales están diseñadas de modo personalizado para un diente, imitando color y forma de la dentadura a la que está destinada.

Motivos más comunes por las que se usan las coronas dentales

Para reforzar un diente deteriorado

Como dije anteriormente, las coronas son lo primero que vemos cuando abrimos la boca. Sin embargo, hay que recordar que no solo cumplen funciones estéticas. Y por cuestiones de salud dental siempre es recomendable reforzar un diente que ya va dando muestras visibles de deterioro.

Provocado por diversos motivos, el desgaste dental genera una mayor sensibilidad dental y en casos severos puede llegar a afectar por completo la estructura dentaria.

Si un diente ha sufrido un fuerte traumatismo (rotura), si ha perdido mucha superficie debido a una obturación o si se ha sometido a una endodoncia.

En cualquiera de los casos, y para asegurar la correcta fortaleza de la pieza dental, el doctor realiza un tallado.

Este procedimiento consiste en rebajar la superficie diente hasta 2 milímetros, (altura y grosor) hasta obtener una forma cónica, para después cementar sobre este la corona dental.

Soportar un puente

Es importante que cuando una persona va a llevar un puente dental, los dientes adyacentes (pilares) ofrezcan la sujeción necesaria. Si falta una de estas piezas el doctor puede recomendar el implante de una corona. De esta forma, los pilares soportarán las cargas de la masticación, y mantendrán anclada toda la prótesis dental. Los implantes dentales permanentes funcionan de forma parecida.

La falta de un diente

Cuando un paciente ha perdido un diente, esta ausencia no es solo un problema a nivel estético, sino que puede causarle estragos en la salud bucodental. Siempre que esto sucede, la recomendación más sana es que se someta a una cirugía para que le coloquen el o los implantes de carga inmediata; ya que sobre este se ubicará la corona que quedará bien fijada mediante un tornillo.

A diferencia de como sucede con los puentes, a través de este método, no es necesario realizar ningún tallado en los dientes ubicados junto a la corona.

Motivos estéticos

Una funda dental logra cambiar de forma muy evidente el diseño de una sonrisa, si la forma, el color y posición de los dientes (especialmente los frontales) no son los que más nos gustan. Aunque aquí, en dependencia del caso, el especialista podría decantarse también por el uso de carillas dentales, antiage dental o el blanqueamiento, y estos últimos tienen algunas diferencias en comparación con las coronas dentales.

Clasificación de las coronas dentales

La clasificación a las coronas dentales les es otorgada según el material con el que se fabrican en las clínicas. A la hora de decidir cuál es la mejor material para una corona dental es importante conocer las especificidades de cada una, y valorarla desde la singularidad del paciente. Una corona o funda dental es un elemento utilizado en diversos tratamientos odontológicos para solucionar complicaciones orales.

Tipos de coronas dentales

Metal

De oro, níquel o platino. Con esto materiales se asegura que las coronas dentales sean rígidas y resistentes el desgaste; aunque no sean precisamente del todo uniformes con el color natural de tu sonrisa.

Suelen utilizarse en piezas dentales posteriores que no sean visibles al sonreír o hablar.

Coronas dentales tipos

Zirconio

Por mucho, de las que mejores resultados nos ofrecen. Y hablamos de la sumatoria de criterios tan importantes como resistencia/estética. No en balde suelen ser de las más costosas. El zirconio ofrece unos resultados de transparencia únicos, ya que tiene características que emparentan con el esmalte natural de nuestros dientes.

Porcelana

Las coronas dentales en porcelana son usadas generalmente para los dientes frontales, ya que estos no intervienen en la masticación como los molares y premolares y se puede aprovechar la ventaja principal al implante de la porcelana, en cuanto al aspecto natural y buena resistencia.

Metal y porcelana

Esta variedad de prótesis coronaria, producto a la combinación de estos dos componentes, es la más estética. La base de la corona es metálica, mientras que el implante de la parte visible es de porcelana, brindando resistencia y estética natural. La mejor de las naturalezas de cada uno de sus componentes.

Composite

Son las menos resistentes y tienen a desgastarse rápida y fácilmente. Por lo tanto es una opción de las más temporales, pues se realizan de materiales sintéticos mezclados que cubren todo el diente.

Riesgos al usar coronas dentales

Siendo los riesgos de gama baja, como parte del proceso de adaptación de tu aparato bucal advertimos algunos. Los más frecuentes son la sensibilidad a los alimentos. La sensibilidad a bebidas frías o calientes, incomodidad al masticar o la inflamación de las encías. Repetimos que todos van pasando según tu adaptación.

Como una de las medidas adicionales te recomendamos que verifiques una higiene bucal adecuada cepillándote los dientes al menos tres veces al día y usando hilos dentales. De esta manera evitamos que el diente bajo la corona presente caries que compliquen la cuestión. Insistimos en que la higiene bucal es un factor de vital importancia y que siempre, pero siempre, ante la mínima molestia te remitas a un especialista.