Para cualquier clínica es un reto colocar implantes dentales cuando el paciente presenta falta de hueso para fijarlos. Al no haber suficiente hueso, el implante no se fijará bien y no resistirán la fuerza ejercida al masticar. No obstante, la falta de hueso, en estos momentos, no es algo que impida ayudar a estos pacientes a volver a sonreír a plenitud.

La falta de hueso en los maxilares es uno de los principales inconvenientes para realizar este procedimiento. Algunos, incluso, creen que si presentas esa falta, no podrá restaurar las piezas perdidas. Y no es así. Hoy en día, los avances en implantología son cada vez mayores y cada vez hay menos barreras entre el paciente y su sonrisa perfecta.

Si bien es cierto que es un proceso más complicado y largo, no es imposible. Todo lo contrario. De hecho, existen varias técnicas disponibles para tratar la falta de hueso en la mandíbula a la hora de colocar el implante. Entre ellas, las técnicas de regeneración ósea más exitosas son las siguientes.

Falta de hueso para implantes dentales

Injerto de hueso sintético y elevación del seno maxilar

Con este procedimiento se hacen posibles los implantes dentales en los maxilares durante los tratamientos implantológicos complicados por falta de hueso. Esto se logra a través del injerto de hueso en el maxilar. Mediante el injerto del hueso sintético, lo mismo en el maxilar superior como inferior se consigue ganar el grosor y altura ósea adecuada para la colocación del implante.

El hueso injertado es hecho de un relleno artificial, el cual es más habitual, ya que no conlleva a la operación extra de extracción del hueso. Este hueso sintético no es otra cosa que un polvo, parecido al cemento que se fusiona al hueso, generando así más maxilar. Este material es biocompatible con el paciente, por lo que no habrá peligro de rechazo. Este material está compuesto por hidroxiapatita de calcio. Este material se debe integrar completamente entre cuatro y seis meses. Solo entonces será candidato para la realización del implante.

El injerto del hueso se realiza junto a la elevación del seno maxilar para incrementar la cantidad de hueso. Es un procedimiento sencillo de cirugía oral. La intervención es corta y bajo anestesia. La parte más compleja es la postoperatoria.

Injerto óseo por falta de hueso para implantes dentales

Esta es una de las técnicas de regeneración más utilizadas para engrosar los maxilares. Esta técnica permite recuperar el grosor necesario para fijar los implantes. Los huesos que se emplean son extraídos del propio paciente para eliminar la posibilidad de rechazo. Es una técnica con magníficos resultados. Esta técnica puede ser sustituta del injerto de hueso sintético, pero eso más compleja de realizar.

 

Implantes dentales cigomáticos

Esta es la alternativa por excelencia cuando hay ausencia severa de hueso, ya sea por atrofia u otra razón. Por ejemplo, aquellos que llevan muchos años (una década al menos) con dentaduras postizas. El uso excesivo de ellas afecta la estructura ósea facial. Otro paciente ideal para este procedimiento es aquel que haya sufrido enfermedades periodontales.

Los implantes dentales cigomáticos son tan largos que se colocan directamente en los huesos de los pómulos. Estos huesos tienen la densidad y dureza suficiente para sostenerlos correctamente.

De esta manera, los implantes se fijan directamente en el cigoma (pómulos) sin necesidad de realizar un injerto óseo. Este proceso es un poco más delicado y su recuperación demora un par de días.

Falta de hueso para implantes dentales

Mini implantes o micro implantes dentales

Lo micro implantes dentales están indicados para fijar las prótesis completas. Estos implantes dentales fueron diseñados específicamente para los casos de falta de hueso. Son diminutos tornillos de titanio de solo seis milímetros de largo por dos de ancho. Es gracias a este reducido tamaño que se pueden utilizar en este tipo de pacientes. Por lo general se utilizan en pacientes en los que no se les puede realizar la elevación de maxilares u otras técnicas de regeneración ósea. Lo más común es que se coloquen entre cuatro y seis tornillos por prótesis para mejor fijación.

Gracias a estos micro implantes, esos pacientes con prótesis removibles consiguen fijarlas a la boca. De este modo la prótesis no se moverá y el paciente tendrá una mordida mejor y más correcta. Indudablemente su nivel de vida mejorará considerablemente. Esta es una de las ventajas de los implantes dentales frente a las dentaduras postizas.

Es un procedimiento poco invasivo y más económico que los demás tratamientos implantológicos. El tiempo de recuperación es mínimo, ya que la cirugía es poco traumática.

 

Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRFC)

Esta técnica apuesta por la regeneración natural de los tejidos óseos. Es la técnica más sencilla de todas. El procedimiento consiste en la extracción de la sangre del paciente y obtención del plasma enriquecido en factores de crecimiento. Luego, este plasma es inyectado en la zona que quiere tratar. Es un tratamiento muy utilizado en pacientes con enfermedad periodontal avanzada.

La técnica de Plasma Rico en Factores de Crecimiento acelera la regeneración del hueso deteriorado, pero de forma natural y estimula la cicatrización de las heridas. Por supuesto, mejora la osteointegración del implante y los tejidos blandos. Además, hace el proceso de recuperación mucho más expedito y no da casi dolor en los implantes dentales.

¿Qué puede causar la falta de hueso para implantes dentales?

La falta de hueso para implantes dentales, tanto en el maxilar superior como en el inferior es algo bastante común de encontrar a la hora de la realización de un implante dental. El hueso maxilar superior o inferior puede deteriorarse o perderse con el tiempo por muchas razones como por ejemplo:

  • Falta de hueso en las encías por alguna enfermedad periodontal.
  • Ausencia ósea por un fuerte traumatismo en los dientes.
  • La pérdida de hueso después de realizada una extracción dental.
  • La reabsorción ósea dental por no sustituir un diente perdido mediante implantes dentales.
  • Incluso, puede haber ausencia de hueso por el movimiento y desgaste de las dentaduras postizas durante años.